— Dolor crónico — qué es

No todo dolor crónico es igual ni se trata igual.

Cada mecanismo de dolor exige una ruta clínica diferente. Aquí explicamos las distinciones que definen el diagnóstico y el plan de manejo.

Close-up of a physician's hands holding a clinical assessment form during a consultation, soft diffused daylight from a side window, clean clinical desk surface visible in background, warm neutral tones, no patient face visible
Close-up of a physician's hands holding a clinical assessment form during a consultation, soft diffused daylight from a side window, clean clinical desk surface visible in background, warm neutral tones, no patient face visible
/ Oncológico vs. no oncológico

La separación clínica que cambia el tratamiento.

El dolor oncológico surge del tumor, de su progresión o de los tratamientos. Sus mecanismos —nociceptivo, neuropático, mixto— exigen protocolos de manejo paliativo con precisión farmacológica e intervencionista.

El dolor no oncológico —fibromialgia, dolor lumbar crónico, neuropatía— requiere rutas diagnósticas distintas. Tratarlos bajo el mismo protocolo fragmenta la atención y retrasa la función.

Proceso diagnóstico

El diagnóstico no es un trámite — es el plan.

Paso 1
Paso 2
Paso 3

Caracterización del dolor

Clasificación clínica

Plan de manejo concreto

Con el diagnóstico definido, construimos una ruta clínica medible — farmacológica, intervencionista o combinada — orientada a la función sostenida.

Identificamos el mecanismo: nociceptivo, neuropático o mixto. Sin esta base, cualquier intervención es una suposición.

Determinamos si el origen es oncológico o no oncológico. Esa distinción define qué especialistas intervienen y en qué orden.

▸ Siguiente paso

Conozca las rutas clínicas que ofrecemos.

Cada servicio de SERENUM parte del diagnóstico — no de un protocolo genérico. Revise cómo estructuramos la atención según el tipo y mecanismo de su dolor.